Retrospectiva: La saga “Commandos”

Ya tenemos una nueva participación!

Se trata de un artículo sobre la saga Commandos enviado por el amigo Alberto Cerón para que lo publiquemos bajo su nombre.

Recordad que vosotros también podéis participar y enviadnos vuestros artículos.

 

Hay videojuegos que te dejan marcado de por vida. Tenía 12 años cuando llegó a mis manos de forma prestada una copia de “Commandos: Detrás de las líneas enemigas”. Lo único que sabía en aquel momento es que se trataba de un juego de estrategia e infiltración ambientado en la IIª Guerra Mundial, en el que controlabas a un grupo selectivo de hombres con distintas habilidades para llevar a cabo una serie de misiones con el fin de frustrar los maquiavélicos planes de los nazis.

Por aquella época yo disponía de un Pentium 90 y recuerdo la decepción inmensa que me generaba una ventana que aparecía al tratar de ejecutar el juego, la cual rezaba “No puede ejecutarse Directx 5.0”. No entendía nada y probaba de todo para hacerlo funcionar, como no, sin éxito alguno. No me quedaba otra que llevarme la copia a casas de amigos con equipos más modernos que el mío para probarlo. La sensación al jugarlo era indescriptible.

Durante un largo año imploré la compra de un nuevo equipo, siendo por fin en navidades cuando, debajo del árbol, apareció un Pentium III 800 (una maravilla en la época) junto con una copia original de aquel juego que muchos amigos tenían y que ahora, al fin, era mío.

Hoy en La Tribu Gamer, viajamos en el tiempo para hacer un repaso a cada una de las entregas que conforman la saga que marcó la memoria del que expone estas líneas y que llevó a una modesta empresa española a alcanzar un más que notable reconocimiento mundial.

Un producto 100 % español

Si bien la marca España no ha influenciado en gran medida en el sector de los videojuegos, sí ha dejado algunos títulos de culto entre los que podemos encontrar títulos como “La abadía del crimen (1987)”, “Blade: The Edge of Darkness(2001), “Castelvania: Lords of Shadow (2010) o la saga PC Futbol (que desde el año 1992 lanzaba una entrega anual como si de un “Call Of Duty” se tratara).

Pero si hubo un videojuego español que de verdad influenciara a otros estudios a la hora de sentar las bases para crear un determinado título; ese fue “Commandos: Detrás de las líneas enemigas”. La compañía alemana Spellbound Enternainment copió con “Desperados” la exitosa fórmula para crear “un juego tipo Commandos” ambientado en el lejano oeste; para más tarde hacer lo propio en la época de Al Capone con “Chicago 1930”. Recientemente, la desarrolladora Mimimi Productions lanzó al mercado “Shadow Tactics (2016)”; título notable que utiliza la misma fórmula ambientándose esta vez en el Japón feudal.

Desperados (2001)

Shadow tactics (2016)

Así, en el año 1998 la empresa española Pyro Studios (fundada en 1996 por los hermanos Javier e Ignacio Pérez Dolset), y bajo la dirección del experimentado Gonzo Suárez, lanzaba al mercado el primer título de la saga bajo la distribución de Eidos Interactive (lanzadera de juegos como Hitman o el primer Deux Ex).

Commandos: Behind Enemy Lines (1998)

Commandos es un juego de estrategia-infiltración en tiempo real con perspectiva aérea fija que nos pone al mando de un grupo de seis hombres que van alternándose entre misión y misión disponiendo cada uno de una serie de características y habilidades:

  • El Boina Verde: el más fuerte de nuestros hombres. Dispone de un cuchillo para degollar los cuellos nazis y la capacidad de levantar barriles explosivos y cadáveres para esconderlos fuera la visión de los enemigos. Puede escalar muros de baja altura y enterrarse bajo nieve o tierra para sorprender al enemigo. Dispone además de un señuelo que atrae a los enemigos a un punto concreto.
  • El Francotirador: el hombre más letal, aunque también el más limitado respecto a recursos. Dispone de un determinado número de balas para ejecutar a enemigos a distancia, que en ningún caso pueden reponerse. En algunas misiones dispone de botiquines para curar a sus compañeros heridos.
  • El Marine: hombre imprescindible en aquellas misiones en las que haya que atravesar un río o una playa. Dispone de un bote inflable para trasladar a sus compañeros a través del agua. Al igual que el Boina Verde, cuenta con un cuchillo para acabar con sus enemigos cuerpo a cuerpo con la contra de no poder cargar con los cadáveres para esconderlos. Con su traje de neopreno, puede sumergirse en el agua y nadar en las profundidades haciéndolo imperceptible para los enemigos. Además cuenta con un arpón muy letal a distancias cortas.
  • El Conductor: Sin duda, el Murdock del equipo. Es capaz de manejar cualquier vehículo (motocicletas, camiones, tanques…) o cualquier arma pesada, ocasionando el mayor estrago posible. Dispone de un fusil capaz de eliminar a tres enemigos de una sentada. Cuenta además con botiquines en todas las misiones en las que participa.
  • El Zapador: el hombre encargado de sembrar el caos y de sabotear las instalaciones nazis. Dispone de bombas de relojería, bombas de activación a distancia y de granadas de mano con el fin de hacer explotar todo lo que se le ocurra. Cuenta con un corta-alambres para pasar por huecos inaccesibles y con un cepo capaz de eliminar a cualquier alemán “que de un mal paso”.
  • El Espía: el hombre capaz de infiltrarse en la boca del lobo sin llamar la atención. Su habilidad más destacada es la de uniformarse de oficial alemán y distraer a estos con su perfecto y refinado acento austrohúngaro. Y si surgen problemas, acabar con ellos con una dosis de inyección letal que cuenta con un limitado número de usos. Cuando no están presentes ni el Conductor ni el Francotirador, este dispondrá de botiquines.

*Todos cuentan además con una pistola reglamentaria para cuando la situación requiera de soluciones drásticas.

Cada uno de los Commandos, más allá de sus apodos, tiene nombre y apellidos propios, además de un pasado que no conoceremos a lo largo del juego dado a que este no se centra en el desarrollo de los mismos. Si queríamos saber más de ellos teníamos que recurrir a los clásicos (y ya extinguidos) manuales que acompañaban a la copia original del juego.

“Commandos” se ambienta en plena IIª Guerra Mundial y nos lleva través de 20 largas misiones principales a lugares como Noruega, el Norte de África, Normandía, hasta finalmente llegar al propio corazón del Tercer Reich. Los objetivos a cumplir en cada una de ellas son muy variados: desde sabotear unas determinadas instalaciones, volar una presa o un buque de guerra, asesinar a un determinado objetivo, o rescatar a algún hombre imprescindible para cambiar el curso de la guerra.

El juego goza de una gran libertad para cumplir la misión: ¿Me infiltro silenciosamente en la instalación a sabotear con el Zapador para desplegar una bomba que más tarde activaré a distancia? ¿O intento que el Conductor se apodere de un tanque para (con suerte) hacerlo volar todo? Al inicio de cada una de ellas una voz en off nos pone en contexto y nos explica el objetivo a cumplir, así como sugerencias para llevarlo a cabo. Así, el estudio del mapeado al inicio de la misión resulta imprescindible a la hora de planear la estrategia a seguir.

La dificultad del juego resulta muy alta (aunque tremendamente satisfactoria) y beberemos mucho de la práctica “ensayo y error”, siendo el “guardado rápido” nuestra mejor arma.

Gráficamente el juego es una delicia, incluso a día de hoy. Los escenarios están perfectamente dibujados y la ambientación muy conseguida, con detalles muy cuidados. Lo mismo podemos decir de nuestros Commandos, perfectamente diseñados y con un carisma descomunal (a pesar de que no se desarrollen argumentalmente). Lo mismo podemos decir de los alemanes, distinguiendo fácilmente a los soldados rasos, generales, oficiales o a los temidos hombres de la GESTAPO. Por poner un pero en el aspecto técnico, quizás un punto más criticable sería las animaciones de los personajes que si bien a día de hoy pueden resultar un poco bruscas, en aquel momento eran sencillas pero fluidas.

El aspecto sonoro resulta lo más flojo de todo el conjunto. La música solo está presente de manera muy discreta en el menú principal y en las explicaciones de las misiones. En cuanto a los efectos de sonido, resultan también muy discretos. Destacar el doblaje al español (faltaría más siendo producto español), siendo las frases que decían nuestros Commandos al ejecutar acciones lo que más personalidad les otorgaba. ¿Quién no se acuerda del “Como diga oficial” de El Espía o el “¡Oki Doki!” de El Conductor?

En resumen, una maravilla atemporal que debe ser jugado por cualquier amante de este mundillo.

Commandos: Más allá del deber (1999)

La primera entrega no solo recogió excelentes críticas a nivel mundial, sino que además cosechó un gran éxito a nivel comercial. En consecuencia los chicos de Pyro Studios lanzaban al mercado “Commandos: Más allá del deber”, una expansión de la entrega original que podía ser jugado de manera independiente.

El juego se desarrolla a lo largo de 8 misiones en los que visitamos nuevas localizaciones como Yugoslavia. Los nuevos escenarios se sienten novedosos y originales. Como ejemplo, la segunda incursión se desarrolla en un zoológico ocupado por los alemanes donde retienen a un hombre a rescatar, encontrando en el mismo diversa fauna como leones, avestruces o elefantes; que si bien pueden representar un peligro más, podíamos también utilizarlos a nuestro favor.

Las novedades introducidas por esta entrega son importantes y numerosas. La más llamativa a primera vista era la inclusión de una nueva recluta: Natasha. La “femme-fatale” que utiliza sus “artes de seducción” para distraer a los enemigos. No obstante, el cambio más importante del juego fue la inclusión de nuevos recursos para nuestros comandos. Por mencionar algunos; ahora el Boina Verde no está obligado a degollar a un soldado para quitárselo de en medio, sino que podía optar por un buen puñetazo para dejarlo inconsciente. El Espía puede usar cloroformo en vez de optar por la inyección letal. Se añaden nuevas armas. Contamos con más recursos de distracción como los paquetes de tabaco que podemos soltar en el escenario acudiendo el soldado de turno inmediatamente a recogerlo para calmar sus ansias de nicotina. Podemos tirar una piedra en la cara de cualquier nazi para llamar su atención o simplemente por puro placer, o incluso podemos hacer rehenes y ordenarles pequeñas acciones.

En consecuencia, el juego ganaba en profundidad al disponer de una más amplia gama de acciones.

Pero si alguien piensa que por contar con más recursos, el juego va a resultar más fácil, no puede estar más equivocado. Si la dificultad de la entrega original es muy alta, aquí resulta endiablada, debiéndose uno armar de paciencia y resultando extremadamente aconsejable haber completado el título anterior.

Las novedades no se quedaban únicamente en lo jugable. Si bien el aspecto técnico es idéntico a la anterior entrega, no podemos decir lo mismo del apartado sonoro, que mejoró sustancialmente. Ahora, tenemos música durante las misiones y se añadían efectos ambientales que enriquecen mucho más la experiencia.

En resumen, una maravillosa demostración de lo que representa una expansión de calidad. ¡Qué aprendan los DLC!

Commandos 2: Men of Courage (2001)

Con esta entrega la saga Commandos llegó a su punto más alto.

Para empezar, renueva el motor grafico. La perspectiva sigue siendo fija pero ahora podemos girarla en hasta 4 posiciones distintas. La acción ya no solo se desarrolla en espacios exteriores sino también en interiores, permitiéndonos en estos lugares girar la cámara en 360 grados. Además permitía hacer zoom para observar la acción desde más cerca.

El diseño sigue siendo fantástico, y el punto criticable de las primeras entregas respecto a las animaciones desaparece de un plumazo. Todas las acciones que ejecutemos están perfectamente recreadas, desde la transición de uno de nuestros hombres de estar de pie a tirarse al suelo, hasta los amordazamientos de soldados que previamente hemos dejado inconscientes.

Visualmente en su día era impresionante, y a día de hoy sigue siendo muy buen trabajo.

A los comandos que aparecían en las dos entregas anteriores, se unían dos muy carismáticos y especiales:

  • Wiskhey, El Perro: un Bull Terrier que puede actuar como “mula” transportando pequeños objetos entre un comando y otro. Además, puede ladrar distrayendo a los enemigos.
  • El Ladrón: el hombre más rápido de todo el equipo y el más ágil. Además de husmear en los bolsillos de los alemanes de forma discreta, es capaz de acceder por los sitios que cualquiera del resto no podría. Puede también abrir cerraduras imposibles con su práctica ganzúa.

Un cambio sustancial de esta entrega es que todos los comandos pueden hacer “más de todo”. Por poner un ejemplo, El Conductor ya no es el único que puede conducir un camión, sino que ahora todos tienen la capacidad de hacerlo; pero sigue siendo el único que puede ponerse a manos de un tanque. Otro ejemplo, ahora cualquiera de nuestros hombre pueden robar y vestir el uniforme de soldado alemán, pero solo El Espía puede uniformarse de oficial sin llamar la atención. Esto puede parecer que resta importancia a ciertos personajes, pero algunos de ellos fueron debidamente compensados con nuevas habilidades, de tal manera que ahora El Conductor es un experto en preparar trampas y emboscadas a los enemigos.

“Commandos 2” se desarrolla en 10 misiones que son, en mi opinión, las mejores de toda la saga. Viajamos más allá de Europa visitando lugares como la Antártida, Birmania o la Isla de Sevo, todos y cada uno de ellos perfectamente recreados y detallados. Inevitablemente volvíamos también a Europa, visitando lugares como Francia; desarrollándose la acción a los pies de la impresionante Torre Eiffel. Además de las referidas misiones principales, encontramos 10 misiones de bonus que desbloqueamos si damos con los coleccionables desperdigados en los escenarios de las misiones principales. Todo en conjunto, hacía de esta entrega larga, disfrutable y muy rejugable.

La dificultad se rebajaba de manera considerable respecto a las entregas anteriores (quizás por el elevado número de recursos de nuestro equipo), pero seguía siendo un juego muy desafiante.

También notamos un mayor guión en el desarrollo de las misiones y de los propios personajes. Algunas de ellas están perfectamente conectadas entre sí y nuestros comandos hablan y se relacionan entre ellos, lo que hace evidente la intención de Pyro Studios de dar una mayor profundidad al lore de la saga, consiguiéndolo con gran éxito. Destacar además el guiño a películas bélicas de renombre, como las misiones denominadas “El puente sobre el río Kwai” o “Salvar al soldado Smith”.

En cuanto al apartado sonoro, aquí sí está a la altura del resto de aspectos. La música durante las misiones derrocha gran calidad y acompaña perfectamente a estas y tenemos más efectos de sonido que nunca y de gran calidad (ahora por ejemplo, podemos oír los pasos de nuestros soldados). El doblaje al español genial, como siempre.

Al año siguiente se lanzó una versión para Playstation 2 y Xbox, que no cosechó buenas críticas debido en gran medida a la pobre adaptación de los controles al mando.

Si alguien me preguntara que videojuegos formarían parte mi Top 5, ahí estaría “Commandos 2: Men of Courage”.

Commandos 3: Destination Berlín (2003)

La tercera entrega de la saga es la más espectacular, pero no por ello la mejor.

Se toma la drástica decisión de reducir el número de comandos que se iban añadiendo entrega tras entrega. Se prescinde de El Conductor, de El Perro y de Natasha. Se mantienen el resto, pero se otorga más importancia a unos que a otros. El Marine sigue presente, pero únicamente participa en una misión. Un claro paso atrás.

El juego se compone de 12 misiones estructuradas en 3 campañas que pueden ser jugadas en el orden que deseemos. Las localizaciones pecan de clásicas volviendo a ser Europa el eje central. Afortunadamente, sí contamos con algunas localizaciones espectaculares como Stalingrado (y la clara influencia de la película “Enemigos a las puertas”), o Normandía en “el Día D”.

El apartado gráfico se perfecciona respecto a la entrega anterior y los escenarios se vuelven más dinámicos, sufriendo en algunos casos cambios a lo largo de la misión como consecuencia de, por ejemplo, un bombardeo que destruye todas las estructuras de nuestro alrededor.

La sensación que deja al jugarlo, es de qué se prescinde en cierta medida del componente táctico para dar impulso a la acción y a la espectacularidad. También se reduce uno de los pilares de la saga; la dificultad. Ninguna de las misiones supone un reto a la altura de la saga, lo que hace de este “Commandos” un juego más corto de la media.

“Commandos 3”, no es un mal juego. Al contrario, es un título más que notable; pero sí que evidenciaba cierta falta de ideas y de originalidad por parte de sus creadores.

La saga necesitaba descansar y oxigenarse.

Commandos: Strike Force (2006)

Última entrega de la saga. Se le considera un spin-off ya que abandona por completo el género que durante tantos años Pyro Studios desarrolló, convirtiéndolo en un shooter en primera persona con cierto componente estratégico. Eran los años donde sagas como “Medal Of Honor” o “Call of Duty” arrasaban comercialmente y “Commandos” quería sumarse al género. Una decisión muy desarcertada en mi opinión, ya que ni destacaba como juego “Commandos” ni como “shooter”.

El equipo se reducía únicamente a 3: El Boina Verde, El Francotirador y El Espía pudiendo pasar de uno a otro durante las misiones en cualquier momento. Sus habilidades se mantenían respecto al juego original, pero la perspectiva en primera persona no favorecía en nada el componente táctico.

Gráficamente, era correcto, pero no podía competir con los referentes del momento. La banda sonora y el doblaje sí estaban a la altura.

El juego se compone de 13 misiones que si bien eran variadas, se antojaban cortas. No obstante, contaba con cierta rejugabilidad, incitando a los jugadores a probar distintas opciones en el transcurso de las misiones.

Además de la versión PC, también fue lanzado en Playstation 2 y Xbox.

No es un mal título, pero no es un “Commandos”.

“Commandos” a día de hoy

En 2012 Pyro Studios cerró sus puertas, para reconvertirse en Pyro Mobil. A partir de este momento la compañía que tantos buenos momentos nos ofreció se ha dedicado al desarrollo de juegos para móviles y tablets.

En 2015 empezaron a oírse rumores de que “Commandos 4” estaba en desarrollo. Noticia que al poco fue desmentida. Sí se confirmó en una versión de “Commandos” para móviles que no ha llegado a día de hoy.

Sin duda, no es el futuro que la saga merecía.

No puedo despedirme sin más que recomendar encarecidamente a los lectores que jueguen a cada una de las entregas. Las podéis encontrar en Steam a precio reducido. Eso sí, inexplicablemente las versiones disponibles están completamente en inglés, y resulta extremadamente complicado hacer funcionar correctamente tanto el original como su expansión.

¡Un saludo Tribu!

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Escrito por: admin

latribugamer.es

  • Carlos Gallego

    Me parece una gran retrospectiva, me trae grandes recuerdos esta saga

  • Juan S&M

    Articulazo!! Tengo aun mi copia original del primero… y en mi cuenta de GOG, todos juntitos para la posteridad 😛

  • A este juego le dábamos en cooperativo jugando en LAN y era una pasada coordinarse.