Detrás de los Bugs

A nadie le sorprende si digo que Ubisoft no lo ha hecho muy bien con Assassin’s Creed Unity, un juego que ha estado roto, muy roto. Tampoco sorprendo a nadie si digo que Battlefield 4 salió también injugable y en este caso tiene más delito, ya que había muchos usuarios que habían pagado el servicio Premium, más de 100 € por un producto que no funcionaba. Estas prácticas se han vuelto costumbre en la industria del videojuego en los últimos años: lanzar al mercado productos inacabados e ir parcheando en los siguientes meses.

He visto todo tipo de justificaciones, cada cual más absurda. Pero no olvidemos lo más importante: hemos pagado por un juego completo, por un producto sin fallos. Si quiero recibir un videojuego a medio acabar me voy a Steam Early Access. En el caso de AC Unity, el problema estaba en la incompatibilidad con las tarjetas de AMD, dejando al 50% de los jugadores de PC sin poder disfrutar del título y por supuesto a los usuarios de PS4 y Xbox One, ya que estas consolas montan AMD. Esto demuestra lo absurdo de toda la situación. ¿Dónde estaban los betatesters? ¿Cómo pueden sacar el título en una consola sin ni siquiera probarlo en ella?

Hemos llegado hasta el punto en que los juegos se lanzan en las plataformas totalmente rotos, injugables e injustificables, todo por cumplir con la fecha o las campañas navideñas.

Hay varios responsables de esta situación. El primer y claro responsable es la desarrolladora, que debe ofrecer un producto de calidad o por lo menos sin fallos, no puede vender e incluso permitir la pre-venta de algo que está sin terminar. En este sentido creo que todos estamos de acuerdo, y por lo que suelo leer en los comentarios de los usuarios, ya se han permitido el lujo de trasladar con educación todas las quejas a la desarrolladora correspondiente.

El segundo responsable intenta normalmente librarse de su obligaciones. En este caso es el usuario final, nosotros como consumidores también tenemos responsabilidades y obligaciones. Tenemos medios para denunciar estos atropellos, tenemos asociaciones especializadas en videojuegos que nos permiten hacer denuncias e inclusos denuncias colectivas o la OCU, que protege a los consumidores de cualquier producto. Criticar en los foros o en los blogs no arregla nada, hay que ser consecuentes. Y, por supuesto, boicot a sus productos, aunque este último punto es poco realista porque (casi) siempre terminamos pasando por el aro. Si no, mirad los DLC.

Hasta aquí creo que todos estamos de acuerdo. Además son los dos responsables más evidentes, pero yo quiero poner de manifiesto que hay un tercer responsable y por su naturaleza es más importante que los anteriores. Hablo de Sony y Microsoft.

Ambas compañías tienen mecanismos de control, tienen a personas, a trabajadores analizando cualquier juego que quiera publicarse en sus plataformas. Ubisoft ha cometido fallos y eso es evidente, pero no tenía por qué pasar de ahí. Estos mecanismos están para comprobar la calidad de los títulos. Si se hubieran aplicado los protocolos correspondientes, el título de Ubisoft se hubiera mandado para atrás hasta que estuviera al 100%.

Esto me hace pensar que la vara de medir de ambas compañías no se aplica por igual a todo el mundo. Y esto queda muy patente cuando pequeños estudios de desarrollo intentan publicar juegos en Playstation o Xbox. Todos conocemos ejemplos de títulos que se han retrasado y no porque tuvieran bugs, como el título de Ubisoft, sino por cosas más absurdas y que no afectan al correcto funcionamiento del juego. En cambio hay otros títulos como Battlefield 4, que se publicó en ambas consolas totalmente roto. Y lo que es peor aún de que el juego haya salido injugable es cuando los esfuerzos de la desarrolladora, en este caso DICE, se dedica a preparar los DLCs antes de arreglar los bugs, pasando meses hasta que los bugs se solucionan.

Battlefield 4 era la punta de lanza para el dia de lanzamiento de ambas consolas. Existían (existen) pocos juegos para la next-gen, y no se podía permitir el retraso de un juego tan esperado y que mueve a tantas personas como es Battlefield 4. Evidentemente ambas compañías, tanto Sony como Microsoft, sabían perfectamente que el título que recibió la aprobación no estaba funcional y que estaba totalmente roto. Pero los intereses económicos y los posibles números de ventas hicieron que se ignoraran los mecanismos de calidad.

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Escrito por: kenroga

Eterno estudiante, y amante de cualquier forma de expresión. Si me preguntáis por un videojuego, os diré Half-Life, si me preguntáis por una desarrolladora, os diré Valve, si me preguntáis por una plataforma, os diré Steam. Porque seamos sinceros, solo hay un Gabe Newell.

  • Si señor, con dos cojones las cartas sobre la mesa. Con la excusa de los parches y DLC’s nos venden productos a medio terminar.

    • El problema es que la gente sigue comprando juegos a medio terminar y demás a pesar de saberlo xD