Como nace un videojuego #01: Contrato

Bienvenidos al primer capítulo de ‘Como nace un videojuego’, una nueva serie que tratará intentando dar todos los detalles posibles sobre cómo es el mundo dentro de la industria y quiénes hacen los juegos. Podéis leer la introducción que se publicó hace una semana. El tema de hoy es el contrato.

El desarrollo de videojuegos es un proceso especial. Es un proceso que siempre se encuentra entre dos aguas: Desarrollar un producto de entretenimiento y desarrollar software. Derivado de que sea un producto de entretenimiento tenemos cosas como que el equipo de desarrollo (estudio) es multidisciplinar y altamente especializado, y derivado de software tenemos de que es sometido a duras técnicas de prueba y optimización.

Mantener a un gran número de especialistas a sueldo durante un largo periodo no es fácil, por ello a veces se recurre a los editores (publishers). Los editores son empresas a las que te puedes asociar para vender tu juego. Ellas se encargan de ayudarte con el presupuesto, publicidad y distribución del juego, a cambio quedándose con un X% del dinero que genere la venta. Actúan, como puede parecer, como inversoras de tu trabajo.

Pero, un momento, ¿Entonces vamos a hablar con el publisher antes de tener siquiera el juego hecho?. No. No siempre el editor te va a poner la pasta.

Para saber cómo actuar, hay que autoevaluarse como estudio.

Una empresa grande, famosa en la industria

Es entonces muy probable que ya hayan tenido contacto con editores anteriormente. Esta empresa ya tiene un buen historial y seguramente los editores se peleen por ellos, a no ser que tengan un contrato de exclusividad. Un buen ejemplo de un videojuego que atraerá a los editores son las secuelas, puesto que ya tienen una base de fans que suponen ventas seguras y por tanto el proyecto es menos arriesgado.

También puede ser que el juego que van a desarrollar no es una idea propia, puede que sea un encargo. Por ejemplo, que un editor le ofrece a un estudio el contrato para hacer la adaptación a videojuego de una película de éxito.

Un equipo novato, de pocas personas y con ningún juego de éxito

Esta gente lo tiene mucho más complicado. Un editor no va a lanzarse a vosotros y tiraros dinero a la cara. Lo más probable es que tengan que llamar la atención del publisher con una serie de juegos que hayan hecho anteriormente, ya sean gratis o autopublicados. Algo que muestre de lo que los desarrolladores son capaces de hacer.

También hay quien, para aumentar la confianza del editor, tiene hecho una beta del juego, con ciertas carencias a nivel artístico o que existen ciertos bugs, pero que muestran de manera fácil y rápida al editor el concepto del juego. Esto podría despertar la curiosidad del editor: Si se pone pasta, este concepto podría hacerse mejor y más grande.

Sentarse a hacer el contrato

Ha llegado el momento de sentarse con el editor. El contrato es el documento del acuerdo que especifica qué se va a hacer, cuánto va a durar el proyecto y cuánto va a costar (básicamente).

Normalmente el editor se lleva alrededor de un 75% del beneficio. Como ya comentamos, esta cifra fluctúa dependiendo de lo interesada que esté la editora en invertir.

Se especifican detalles del desarrollo como cuántos desarrolladores serán, cuántos meses durará el desarrollo… La desarrolladora aportará la duración estimada del proyecto y la editora aporta la duración que a ellos les interesa que tarde. Cómo calcular la duración depende mucho de la experiencia que tenga la empresa con proyectos anteriores, así que siempre conviene echarle un vistazo a un historial de fechas anteriores. Recordemos que las editoras quieren hacer dinero aunque para ello el proyecto debe tener unos niveles de calidad, vigilando las fechas de la campaña de navidad.

Puede que la editora cree un acuerdo de NDA (Contrato de confidencialidad) por el que no se podrá dar detalles a prensa o conocidos sobre en lo que se está trabajando. También, en el caso de que se esté desarrollando para una consola que todavía no ha salido, se negociará con la editora la adquisición de kits de desarrollo.

Por último, ¿cuánto de la idea de un videojuego depende de la editora?. La editora al poner el dinero tiene mucho peso en las decisiones que se toman en el proyecto, porque necesita recuperar su inversión y puede determinar a veces cosas como: La localización del juego, el aspecto de algún personaje, etc. Como digo, la editora necesita saber qué está de moda ahora para saber qué es lo que va a vender. No obstante, la editora no compra las ideas de los desarrolladores. Debe comprender que los desarrolladores tienen unas capacidades y qué puede que un estudio pequeño no sea capaz de hacerles un Skyrim, o que las habilidades de los desarrolladores no estén especializadas en lo que piden, así que estos deben improvisar con sus propias ideas para hacer al juego atractivo.

En conclusión, hacer un contrato puede ser de las cosas más aburridas del principio pero, cuando hay editor, es necesario. El documento que se genere de este acuerdo será la biblia durante todo el desarrollo. Si eres un estudio pequeñito siempre conviene que alguien entienda de papeleo para este tipo de cosas. Entre los documentos que se generan está el documento de requisitos, el cual veremos en otro capítulo.


Por último, vamos a hacer una encuesta. Votad que publisher famoso os parece que tiene mejor gusto con las franquicias en las que invierte. Para el siguiente capítulo de la serie tendremos los resultados. Editado el 27 de Octubre de 2015: Encuesta cerrada.

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Escrito por: RockBell

Game developer en construcción. Criado con las primeras consolas de Sony y convertido a pecero por la gloria de GabeN. Experto y licenciado por la universidad de Cincinnati en la saga Metal Gear. Consumidor empedernido de podcasts. Doy mis primeros pasos en la tribu gamer.

  • ¡Con ganas de mas!

  • Muy interesante, siempre vemos los juegos como producto final, pero nunca vemos las tripas internas

    • Gracias. Intentaré que interese a todo el mundo.

  • Maraz

    Leído y votado. Muy interesante.