Retrospectiva: El día del tentáculo

Por - - Análisis, 4 More

Ya tenemos una nueva participación!

Se trata de un artículo sobre El día del tentáculo enviado por el amigo Alberto Cerón para que lo publiquemos bajo su nombre.

Recordad que vosotros también podéis participar y enviadnos vuestros artículos.

 

El Día del Tentáculo fue una exitosa aventura gráfica lanzada por la prestigiosa LucasArts en 1993 con Tim Schafer y Dave Grossman a la cabeza, como continuación del también reconocido Maniac Mansion, primera aventura gráfica publicada por la compañía en el año 1987.

El título comienza después de los eventos contados en Maniac Mansion. La creación del Dr. Fred Edison, el malvado Tentáculo Morado, bebe de un residuo radiactivo provocándole una perturbación en su mente y desarrollando de inmediato una terrible mutación en forma de dos bracitos, lo que le sirve para querer someter a la humanidad a la esclavitud y acabar conquistando el mundo.

Ante esta situación, el Dr. Fred envía una carta de ayuda a Bernard (personaje que ya era jugable en Maniac Mansion), quien junto a sus excéntricos amigos Hoagie y Laverne se disponen a regresar a la Mansión.

El plan maestro del Dr. Fred para deshacer el problema consiste en viajar en el tiempo a través de unas letrinas portátiles diseñadas para la ocasión, retrocediendo a unos minutos antes de que el Tentáculo Morado beba del residuo y poder así impedírselo. Pero como era de esperar algo sale mal en todo esto.

Hoagie viaja 200 años al pasado, a la época de la Declaración de la Independencia de Estados Unidos. Laverne 200 años al futuro, un futuro donde los Tentáculos han conquistado el mundo y son la raza predominante. Y Bernard… pues Bernard se queda en el presente. A partir de este momento comienza la aventura.

Decir que todo se nos cuenta con mucho, mucho, humor… pasaremos toda la aventura con una sonrisa de oreja a oreja.

El Día del Tentáculo es una aventura gráfica clásica, del “point and clink” de toda la vida, en la que combinamos acciones del estilo “usar hámster con microondas” o “usar tenedor con gato”, además de la reglamentaria combinación de objetos. Pero presenta una peculiaridad, la de llevar tres personajes de manera simultánea, lo que sumado a que estos se encuentran en tres momentos temporales distintos, aumenta las posibilidades de juego.

Por ejemplo, si en el futuro Laverne necesita algo capaz de mover de forma continua una rueda que active una maquinaria, que mejor idea que Bernard robe en el presente un hámster y lo meta en un congelador para que Laverne en el futuro pueda recoger del mismo congelador al pobre animal, lo descongele en el microondas y lo ponga en la rueda para que empiece a correr y haga funcionar la máquina.

Otro ejemplo, si en el futuro Laverne necesita que se cambie el diseño de la bandera clásica de estrella de Estados Unidos por otra que tenga el diseño de un tentáculo para poder cogerla y usarla como disfraz, pues porque no hacemos que Hoagie en el pasado sustituya el boceto de la bandera de Estados Unidos que una señora está tejiendo por la que tiene forma de tentáculo.

Como digo, el jugar con los tres personajes y tres épocas le da una profundidad de opciones que nos obligará a rompernos la cabeza tres veces más de lo normal.

Los puzles, en su mayoría, se resuelven de forma lógica si le echamos imaginación. Pero siempre hay alguno totalmente absurdo marca de la casa que nos dejará atrancados un buen tiempo, no llegando en ningún caso a la infernal dificultad de Monkey Island 2.
En lo que se refiere a gráficos. Muy sorprendentes para la época y hoy en día siguen luciendo muy bien. Se dejó atrás el toque tétrico de Maniac Mansion(que incluso a mí me llegaba a dar miedo) para acercarse más al aspecto de dibujos animados.

Los personajes estaban perfectamente dibujados, otorgándose a todos y cada uno de ellos un carisma brutal. Bernard es el típico freak que bien podría formar parte del elenco de Big Bang Theory. Laverne parece recién sacada de un psiquiátrico y Hoagie es el típico heavy metal que se la suda todo un poco. Enseguida se les coge muchísimo cariño.

Y esto no solo pasa con el elenco protagonista. También querremos a la familia del Dr. Edison al completo, al malvado tentáculo morado, al simpático y adorable tentáculo verde y a otra veintena de secundarios que nos encontraremos, incluidos personajes históricos como Jefferson o George Washington.

Lo mismo podemos decir de los escenarios. Si bien toda la aventura se desarrolla en la mansión, el que existan tres periodos temporales distintos hará que la misma cambie radicalmente de una época a otra. Encontraremos además en estos escenarios numerosos guiños a otra aventuras gráficas de la casa como Sam & Max o Monkey Island. O incluso guiños a películas tan queridas como Star Wars.

Además, un gran detalle que los desarrolladores incluyeron en el juego es la posibilidad de jugar a Maniac Mansion de principio a fin a través de un ordenador que podemos encontrar en la aventura.

En cuanto a la música y sonido, cumplen con creces, destacando el logrado doblaje al inglés. Recordamos aquí que a nuestro país llegó únicamente traducido al castellano.

En 2016 se lanzó para PC, PS4 Y PS Vita, una más que notable remasterización del título, con nuevos gráficos de mayor resolución y con un lavado en el aspecto sonoro. Pero si nos gusta jugar a los clásicos a la vieja escuela, pulsando tan solo un solo botón podremos volver a la versión de 1993.

Es difícil pensar en aventuras gráficas sin que se nos venga a la cabeza LucasArts. Se han desarrollado muchas por distintas compañías en la historia de los videojuegos, pero ninguna ha sido capaz de impregnar a sus obras la magia de la empresa fundada en 1982.

La compra de la compañía por parte de Disney en 2013 fue sin duda una mala noticia, aunque en este punto sí hay que reconocer y recordar que los productos lanzados por LucasArts en sus últimos coletazos no pasaban de ser nada más que correctos.

Ya han pasado 4 años desde la compra y no tenemos noticia alguna relacionada con la mina de nostalgia que la compañía ratona tiene entre sus manos y que no se decide a explotar. Ron Gilbert entre tanto quiere comprar los derechos de Monkey Island para cito textualmente “hacer el juego que siempre quise hacer”. Disney no cede.

Una auténtica pena…

 

Articulo enviado por:

Ayúdanos a difundir y compártelo !!!

Escrito por: admin

latribugamer.es